Moraza libera el ‘virus’ del respeto en la Universidad de Deusto

23 Agosto 2008 – 6:35
el campus de donostia acoge hasta el día 27 la muestra ‘diálogo entre fe y cultura’

El artista donostiarra expone varias obras cuya autoría comparte con alumnos y profesores del centro universitario

Moraza, el segundo por la izquierda, en la presentación de la muestra en la Universidad de Deusto.Foto: iban aguinaga

juan g. andrés enviar a un amigo imprima este texto <!–a href=”/ediciones/2006/05/18/mirarte/cultura/d18cul68.193452.php?print=1″ onMouseOut=”MM_swapImgRestore()” onMouseOver=”MM_swapImage(’imprimir’,”,’/imgs/opcion.print.on.gif’,1)”>versión para imprimir</a–> texto normal texto medio texto grande

Donostia. La propuesta Respeto , impulsada por el artista donostiarra José Mari Moraza, ha visitado lugares como las cárceles de Martutene, Alicante o Madrid e iglesias como Santa María de Deba o la ermita de La Antigua de Zumarraga. Ahora llega al campus donostiarra de la Universidad de Deusto, gracias al Taller de Arte Diálogo entre Fe y Cultura , promovido por las fundaciones Respeto Moraza.

Durante los días 22, 23, 29 y 30 de marzo, 16 alumnos y algún profesor del centro universitario asistieron al taller donde Moraza ofreció una serie de pautas y después les dejó a su libre albedrío. “Yo les marqué la técnica y les invité a entrar en la obra de arte, porque lo que hicimos no es un taller de manualidades, sino un taller para crear obras de arte”, subrayó ayer en Donostia.

El resultado de esos cuatro días de trabajo puede verse desde ayer y hasta el día 27 en el denominado Loiola Centrum, la antigua Iglesia de la Santísima Trinidad, actualmente desacralizada y convertida en auditorio.

proyecto sin fin Sobre los escaños de madera reposan decenas de tablas de madera pintadas por los alumnos con la ayuda de Moraza. En ellas aparecen, además de los distintos símbolos y signos, la firma del artista a un lado y la de los aprendices a otro. “Como autor de la obra Respeto , he invitado a colaboradores que se convierten en coautores para que este trabajo siga vivo, crezca y no termine nunca”, sostiene.

Los alumnos han pintado distintos signos y símbolos sobre pasta de madera, un material cuyo secado es más fácil que el polímero utilizado por Moraza para otras obras, las que ha apilado en el centro del auditorio. “Con esa distribución pretendo dar una idea de continuidad, sugerir que la obra podría crecer hasta el inifinito”, asegura.

Según recalca, sus creaciones persiguen “aunar ideas, ideologías e inquietudes” diversas. La obra Respeto es muy ambiciosa y me llena en todos los sentidos, no sólo artísticamente, sino también interna y espiritualmente”, dice. Carlos Castro, de la Fundación Respeto, asegura que iniciativas como la de Deusto constituyen sólo el principio de un gran proyecto. “Es como el inicio de un virus en clave positiva”, bromea.

Post a Comment